SOBRE FERNANDO HONRADO HONRADO...

 

El icono no admite improvisación, ni proyección de estados emocionales del pintor. Es arte de la comunidad, de la tradición. Esto lo sabe muy bien Fernando, este leonés, ha regresado realmente al pasado para escribir (iconógrafo) piezas recias y a la vez dulces de bellísima factura, agrupando en ellas los tres reinos: Mineral, por sus colores, vegetal, por la madera y el animal, por el empleo de la yema de huevo y la cera de abeja.

Sólo un ignorante firmaría un icono al terminarlo. Antaño los iconógrafos al acabar una obra decían: "No a nosotros, Señor, sino a ti toda la gloria", dejando sin nombre humano al icono. Este artista hace entender el que no se firmen los iconos terminados, a él nunca se le ha ocurrida, no por despiste, sino por la sencillez innata del dotado para poder ejecutar estas piezas que le han elegido y no al contrario. Antes que a él, le pasó al gran maestro "Dyonisios", hace ya mucho tiempo...

      SOBRE LOS ICONOS

Los iconos, tablas y retablos están realizados según la tradición del siglo VI.

 Primero se corta la tabla, se le da la forma, la talla determinada, se cura y se le mete unas capas de geso (blanco España , oxido de hierro y cola de conejo) Seguidamente se le dibuja la representación y se pone el dorado, pan de oro dorado al agua.

Después de 8 a 12 horas se empieza a bruñir el oro con una piedra de ágata.

Las pinturas son colores naturales, temple al huevo, llema de huevo rebajada sobre el color que se necesite y dando la textura que corresponda.